Consejos para una mañana productiva

Después de servirse un café, charlar con sus compañeros de oficina y revisar el correo, se esfumó la primera hora de trabajo. A continuación, les presentamos la receta para tener una jornada laboral más productiva:

Desayune antes de ir a trabajar.

Defina las prioridades del día. Nuestra productividad aumenta a medida que tengamos bien planificadas las tareas a ejecutar.

Gestione el tiempo para cumplir con los compromisos adquiridos en las fechas pactadas.

Resuelva la tarea que más le preocupa, a primera hora. Esto le quitará la presión de encima y le permitirá estar más relajado el resto del día.

Enfóquese en una tarea a la vez. La capacidad de nuestra mente se viene abajo cuando se está pendiente de otras actividades.

Elimine las posibles distracciones. Para maximizar el nivel de concentración, busque ciertos tipos de música que estimulen el intelecto, desactive las notificaciones del celular y abra la menor cantidad posible de pestañas en el navegador.

Evite saturar su capacidad mental. Cuando se sienta agobiado, dé un paseo. A veces solo necesitamos 5 minutos, para renovar nuestros pensamientos y estimular el flujo sanguíneo al cerebro.

No consuma café de inmediato. Guarde esa carta para cuando más lo necesite. 

Utilice los tiempos muertos.

Sea optimista. Las personas optimistas consiguen mejores resultados. Trabajan de mejor humor, son más productivos y disfrutan de mayores éxitos.

Trate de incorporar, de a poco, estos tips en su rutina. Si consigue estar más saludable, relajado y con una actitud más positiva, tendrá una ventaja competitiva muy difícil de imitar.